Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía 1.º BAT. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía 1.º BAT. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de enero de 2019

El eclipse de Augusto Monterroso - Comentario de texto



 Texto que plantea la visión etnocentrista del mundo desde una ironia propia de un gran narrador.

Texto a comentar : "El eclipse"

“Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
   Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
   Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
   Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal  y de su arduo conocimiento de Aristóteles.  Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
   - Si me matáis - les dijo - puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
   Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vió que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
   Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola correaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles”.

¿Por qué somos como somos? Eduardo Punset - Comentario de texto


 

¿Por qué somos como somos? Es una pregunta que seguramente en los comienzos del siglo XXI se plantea de manera totalmente distinta a como se hiciera en épocas anteriores. Por primera vez enla historia del conocimiento científico comienza a formar parte de los intereses y de la sociedad en general. 
¿Cuáles son los mecanismos que van desde un gen, desde un cromosoma, desde una molécula... hasta el ladrido de un perro, hasta el sentimiento del amor, hasta el hecho de recordar algo con ternura?

Fragmento seleccionado para comentar pag 13-16


“Hace muy pocos años, sobre todo en las décadas de los sesenta y los setenta, una reflexión sobre por qué somos como somos habría versado casi exclusivamente sobre genética y la programación de las conductas humanas implícita en los genes. Antes de 1953 —fecha histórica del descubrimiento del «secreto de la vida», como llamaron Watson y Crick a la estructura de la molécula del ADN— el entorno modulaba las almas. En la Rusia soviética se podría y debía construir un hombre nuevo transformando la organización social.
Antes de eso era todavía peor. Habíamos fabricado dioses a nuestra imagen y semejanza, y aplacábamos sus iras despeñando humanos por las murallas y consumando sacrificios humanos. Cualquier cosa salvo mirar qué pasaba dentro de uno mismo cuando aprendía, lidiaba con el vecino, amaba, sufría y moría. Es incomprensible —y sobre todo ha sido una fuente de amargura  indecible— que hayamos sobrevivido sin saber nunca qué nos pasaba dentro, por qué nos comportábamos como lo hacíamos cuando estábamos emocionados, acosados por el miedo o la indiferencia.
Hoy empezamos a saber, por fin, por qué somos como somos. (...)
Después de llenar páginas enteras, estanterías con los libros confeccionados con ellas, bibliotecas rellenas de esos libros para demostrar las cosas fundamentales que nos diferenciaban del resto de los animales, hemos tenido que renunciar una a una a casi todas de las supuestamente inamovibles verdades.
No es cierto que sólo nosotros sepamos fabricar herramientas, ni que seamos los únicos capaces de reconocernos en el espejo, ni que las demás especies no puedan comunicarse para hacerse entender o confundirse, ni que, finalmente, nadie más en el planeta pueda recurrir a los símbolos o a la capacidad metafórica para innovar. Descendemos de un antepasa- do común con los primates sociales y éstos, a su vez, del pez pulmonado que supo salir del mar y aposentarse en la tierra.
Sí es absolutamente cierto, en cambio, que estamos programados para ser únicos entre nosotros mismos. La neurobiología y el inconsciente se han confabulado para urdir un entramado en el que las leyes generales del cerebro se concilian con las huellas indelebles de la experiencia individual. (...)
Pero ahora sabemos, por fin, por qué somos como somos y, por tanto, por qué podríamos ser de otra manera si realmente quisiéramos. Para ello contamos con descubrimientos recientes que permiten iniciar ese camino. La plasticidad cerebral constituye una herramienta insospechada para el cambio. (...)
Es muy probable que los graznidos fueran la primera muestra de comunicación verbal; que a ellos sucediera la música; a ésta, el lenguaje, que o bien era innato o bien crecía como un órgano más del cuerpo. La culminación de este pro- ceso fue la escritura que, desde hace unos 4.000 años, introdujo el compromiso, la señal indeleble de una voluntad que permitió modular la convivencia social. Pero el análisis del origen del lenguaje ha permitido matizar que ni sirve siempre para entenderse ni es más perdurable que el lenguaje corporal. El contubernio social, el desafío de los demás, contribuyó como ningún otro factor al desarrollo de la inteligencia social.
Descubrir por qué somos como somos ha sido la primera pista para intentar ser de otra manera y rescatar de las tinieblas y el dogmatismo el código de los muertos que todavía rige el destino de millones de personas. ¿Cuántos años serán precisos para que las pautas configuradas para situaciones pasadas de hace decenas de miles de años den paso a sugerencias más adecuadas a unos humanos que acaban de triplicar su esperanza de vida? Lo primero era profundizar en saber por qué somos como somos.”

El animal humano de Alonso de Medina - Comentarios de texto


 
 El primate humano es un primate social, cultural, doméstico, territorial, jerarquizado y muy agresivo. Su presencia en el planeta Tierra ha dejado una triste huella, dificil de borrar. Este libro trata de cada uno de estos temas fundamentales del comportamiento humano.
Fragmento a comentar pag 72:

"Que el hombre es una criatura agresiva es cosa que difícilmente discutirá nadie. Salvo la excepción de ciertos roedores, ningún otro vertebrado mata habitualmente a miembros de su misma especie. Ningún otro animal disfruta practicando la crueldad sobre otro de su misma clase. Generalmente describimos los ejemplos más repulsivos de la crueldad del hombre como algo brutal o bestial, y con estos adjetivos damos a entender que semejante comportamiento es característico de animales menos desarrollados que nosotros. A decir verdad, sin embargo, los casos extremos de comportamiento "bestial" están limitados al hombre, y nuestro salvaje trato mutuo no tiene paralelo en la naturaleza. Lo tristemente cierto es que somos la especie más cruel y despiadada que jamás haya pisado la tierra; y que, aunque podamos retroceder horrorizados cuando leemos en un periódico o en un libro de historia las atrocidades que el hombre ha cometido con el hombre, en nuestro interior sabemos que cada uno de nosotros alberga dentro de sí los salvajes impulsos que conducen al asesinato, a la tortura y a la guerra... ¿cuál es entonces la superioridad de la especie humana? ¿es este un comportamiento propio del desarrollo de la inteligencia?
...Podemos concluir nuestro estudio del hombre recogiendo las palabras de Martin Luther King ‘Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos’".

jueves, 17 de enero de 2019

EL MUNDO DE SOFÍA de Jostein Gaarder

      La protagonista, Sofía, está a punto de cumplir quince años. Jamás se ha cuestionado nada hasta el día que abre el buzón y encuentra una extraña carta anónima con dos preguntas: «¿Quién eres? ¿De dónde vienes?». Las dudas la asaltan de pronto; más aún, cuando unas horas después, recibe otra carta con su primer curso postal de filosofía. Está a punto de conocer a los presocráticos.
       Durante semanas, Sofía sigue el extraño curso por correspondencia mientras trata de desenmascarar al filósofo que se esconde detrás. Pero ese no es el único misterio al que se enfrenta en la víspera de su cumpleaños: también recibe mensajes destinados a una tal Hilde, a la que se supone que está a punto de conocer y que cumple años el mismo día que ella. ¿Por qué el padre de la chica escribe a Sofía, si no se conocen? ¿Tiene relación con el filósofo? Todo eso sin olvidar las dudas filosóficas que recibe cada día.
      El mundo de Sofía es un ejemplo extraordinario y excepcional de un buen libro de conocimiento camuflado y adaptado a una novela de calidad, un ejercicio que muy pocos escritores podrían lograr. Gaarder consigue escribir una trama que engancha y anima a avanzar, y a la vez interrumpirla a cada momento con lecciones de filosofía, de un modo ameno y muy bien explicado. 
Nada sobra en El mundo de Sofía, y a medida que avanzamos hacia la resolución, descubrimos que es una novela sumamente arriesgada y original donde las cosas no son lo que parecen. Es un mérito destacable mantener atrapado al lector tanto si Sofía se atreve a salir de casa por la noche como si nos introduce en el pensamiento de Spinoza.
Así se entiende, en vísperas del veinticinco aniversario de este clásico de la literatura juvenil, que todavía despierte pasiones y cambie el modo de pensar de los que han pasado por sus páginas. Estos son los libros que más nos gustan: los que mantendrán el embrujo dentro de un cuarto de siglo, vivos en nuestra memoria.